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Cómo limpiar los azulejos y que se vean como nuevos

19 noviembre 2021


Cuando terminamos de alicatar una cocina o un baño conseguimos un espacio bello y limpio. Sin embargo, nada es imperecedero y el paso del tiempo hace que, a pesar de la limpieza diaria, la humedad, la cal, el polvo y la grasa se vaya acumulando sobre todo en las juntas de los azulejos. Aun así, utilizando los productos adecuados, podemos devolver a esos espacios el brillo que merecen.

 

¿Qué productos necesitaremos?

Para que los azulejos queden como nuevos, no necesitaremos productos caros ni difíciles de conseguir, al contrario, los más efectivos son los que tenemos a mano en casa:

  • Lejía para desinfectar y eliminar las manchas más persistentes y el moho.
  • Vinagre blanco para los azulejos.
  • Bicarbonato para las juntas.

 

¿Cómo eliminar manchas de humedad?

Prepara medio litro de agua tibia (no caliente) con un chorrito de lejía y con una esponja o un rociador aplícala sobre la mancha de humedad o las juntas con moho y espera cinco minutos. A continuación, frota con la esponja o con un cepillo para eliminarla por completo y enjuaga con un paño húmedo. La lejía es un producto ideal para desinfectar y blanquear, pero también es agresivo, por lo que deberías informarte previamente si se puede utilizar sobre la superficie a tratar.

 

¿Cómo limpiar las juntas de los azulejos?

Una buena manera de limpiar las juntas de los azulejos utilizando un producto eficaz y ecológico es con una mezcla de agua con bicarbonato: mezcla media taza de bicarbonato con el agua caliente necesaria y rocíala en las juntas. Déjalo actuar unos 20 minutos y a continuación frota con un cepillo hasta eliminar la suciedad. ¡Verás cómo las juntas recuperan su blancura!

 

¿Cómo limpiar los azulejos para que queden brillantes?

Si tus azulejos se ven con poco brillo o incluso con manchas de cal, el vinagre blanco es el producto que necesitas. Es un producto natural y muy eficaz, con propiedades antibacterianas, antical y que devuelve el brillo perdido tanto a azulejos como a espejos y grifería.

Simplemente mezcla media taza de vinagre blanco (o vinagre de manzana) con un cuarto de taza de agua tibia en un pulverizador o en un cubo en el que poder humedecer una bayeta. Rocía la mezcla sobre las superficies a limpiar y deja actuar 10 minutos, tras los que deberá aclararse con un agua tibia.

 

Con estos trucos de limpieza, tu baño y tu cocina volverán a estar relucientes.